La terapia floral, y su ejercicio, cuenta con un marco teórico-filosófico sólido y consistente, cuyos elementos se encuentran presentes a lo largo de toda la obra escrita del Dr. Edward Bach (1886-1936). ¹, más específicamente, se concentran en los cinco principios² que fundamentan su propuesta filosófica, principios que él denomina "verdades fundamentales", necesarias de conocer, sin duda, por quienes ejercen la terapia floral puesto que según su autor, el conocimiento de dichas verdades han de permitir "conocer la naturaleza de la enfermedad".

Una vez que nos disponemos a conocer y comprender a cabalidad el particular concepto de enfermedad propuesto por Bach, nos encontramos inevitablemente con la necesidad de conocer la totalidad de su obra filosófica, dado que un concepto o tema nos vas llevando a otro, querámoslo o no, y esto porque el ser humano (que es quien padece la enfermedad), en la hondura con que Bach lo concibe, es una realidad en estrecha y profunda vinculación con la realidad toda, con su propia dimensión humana desde luego, con su dimensión divina y con los demás reinos. Ciertamente que una vez que esta comprensión de conjunto se ha logrado, la terapia floral y su ejercicio se muestran con una magnitud simplemente inimaginable e insospechada para quienes no han tenido la oportunidad de contactarse aún con la filosofía bachiana.

¹ Ver Obras Completas del Dr. Edward Bach, edit. Ibis, Barcelona, España, 1994 o bien ver una compilación de su obra en los libros La curación por las flores. Edit. EDAF, 1980 y Los remedios florales, Edit. EDAF 1993.

²Ver Cúrese usted mismo, pp 29 a 32, EDAF, 1980



El Dr. Bach fue un connotado médico inglés quien, en la primera etapa de su brillante carrera profesional, centró su quehacer y sus investigaciones en el campo de la inmunología y la bacteriología, resultando de ello el descubrimiento exitoso de vacunas que en ese entonces contribuyeron eficazmente al tratamiento de enfermedades crónicas. La gran preocupación de Bach durante toda su vida fue ayudar a aliviar el sufrimiento humano, de ahí precisamente el cumplimiento de su vocación de médico y su esfuerzo por encontrar vacunas que aliviaran el dolor generado por las enfermedades crónicas.
Su permanente preocupación de fondo por ayudar a quien sufre y, siguiendo la misma línea investigativa que le llevó al descubrimiento de las vacunas, lleva a Bach al descubrimiento de la terapia floral, sistema de sanación complementario a la medicina tradicional,

que descansa en el poder curativo de las plantas y que va dirigido fundamentalmente a la sanación de aquellas emociones mórbidas que tanto sufrimiento causan al ser humano, tales como el miedo, el resentimiento, el odio y tantas otras. Son 38 en total las esencias florales descubiertas y preparadas por el Dr. Bach para sanar otros tantos estados emocionales alterados cuya presencia dificultan una buena calidad de vida y la felicidad que todo ser humano merece por derecho propio.

La obra filosófica del doctor Bach es rica en contenidos, consistente en su estructura conceptual de fondo, está expresada en un lenguaje bello y simple "a primera vista". Hago la salvedad "a primera vista" porque la simpleza que comparece en una primera lectura, guarda en su seno contenidos filosóficos complejos que sólo se muestran a partir de una lectura más profunda de la obra y a la luz de cierta tradición filosófica. En ella resuena, de alguna manera, el pensamiento de algunos "grandes" de la filosofía, como por ejemplo, Platón, Aristóteles, Goethe y, más atrás en el tiempo aún, no es difícil reconocer la presencia latente de la hermosa obra de la filosofía hindú el Bhagavad Guita, y seguramente quien sepa reconocerlo, encontrará también allí algunos principios de la filosofía masónica.

La obra filosófica del Dr. Bach contiene una antropología filosófica, una cosmología y una metafísica de carácter religioso y un planteamiento ético. Al interior de esta malla conceptual Dios, el mundo y el ser humano se visualizan como tres realidades cuyo ser y función se implican y explican unas en función de las otras en un contexto ontológico de fondo que, de alguna manera, les es común y en el que interactuan como una unidad-totalidad orgánica y con sentido.

También se encuentra en la obra de Bach un planteamiento que atañe a la dimensión psicológica del ser humano, o a la relación entre la facultad sanadora de las esencias florales y su acción en el psiquismo humano. Dicha relación y acción tiene, como telón de fondo su antropología filosófica. Sólo adentrándose en el concepto de ser humano que Bach nos presenta, será posible comprender cabalmente el "cómo", el "por qué" y el "para qué" de la acción sanadora de las esencias florales.

Junto a los contenidos ya indicados, me interesa destacar de manera especial el contenido ético de la obra filosófica del Dr.Bach. No sería del todo justo señalar que dicha obra "contiene" una dimensión ética, sino más bien cabe plantear la tesis, sin temor a equivocarse, que toda su obra es un planteamiento ético de principio a fin. Fundamento lo recién afirmado destacando algunos de los aspectos principales que cualquier lector puede reconocer en la lectura de la obra:

El hilo conductor de su pensamiento filosófico, que descansa en cinco principios, se resuelve en una ética de las virtudes, planteada al modo aristotélico. A tal punto es así, que incluso los conceptos de "enfermedad" y "salud" están en estrecha relación con el ejercicio del "error" o de la "virtud" respectivamente.

En el segundo de los principios que fundamentan su filosofía, Bach propone claramente un sentido de vida (tema capital de la ética) basado en el ejercicio de las virtudes, tema que permite reconocer la presencia de una ética de la perfección, de carácter teleológico.

El tercer principio por su parte, que nos habla de re-encarnar para evolucionar, nos sigue situando al interior de una ética de la perfección, ahora enmarcando el carácter perfectible del ser humano en una dimensión casi atemporal.

El cuarto principio, a su vez, que nos habla del sentido y de la causa de la enfermedad y de la relación salud-virtud-felicidad (otro tema, este último, propio de la ética), nos sigue mostrando la centralidad de la ética en la propuesta filosófica del Dr. Bach.
Dicho en breve, Bach propone para todos los seres humanos, en pro de su salud y por ende de su felicidad, un sentido de vida basado en el ejercicio de una ética de la virtud al modo aristotélico (hacer de la vida la más hermosa de las "obras de arte" como decía el estagirita), y junto con orientarnos filosóficamente hacia ese posible sentido de vida, nos proporciona, además, la ayuda "concreta", colocada por el Creador en la naturaleza, la cual de alguna manera no facilita el camino hacia la perfección y la felicidad, esto es, las esencias florales:

"... esos maravillosos remedios, que han sido Divinamente enriquecidos con poderes curativos, serán administrados ... de manera que el paciente pueda ser sacado a flote con la virtud curativa" (Obras Completas, p131)

"Cada planta medicinal se corresponde con una de las cualidades humanas, y su finalidad es fortalecer esa cualidad..." (Obras completas, p 131)

"La acción de esos remedios es ... hacer aflorar nuestra naturaleza con la particular virtud que necesitamos y lavarnos de la falta que causa el mal" (Libérate a tí mismo, EDAF 1993, p118)

Son muchísimos los textos en que Bach habla del rol fundamental de las virtudes en una vida humana emocionalmente sana y feliz, sólo he extraído las citas adjuntas a modo de ejemplos los que, en alguna medida, ayudan a confirmar mi tesis de que la filosofía del Dr. Bach es una propuesta ética de principio a fin.

Marila García Puelpan
Magister(e) Etica y Filosofía Política
Universidad de Chile

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