Queremos compartir con ustedes esta hermosa experiencia que fue visitar este lugar tan especial, donde la naturaleza es tan prodigiosa y donde Patricia y Richard han puesto toso su amor. Su esfuerzo y su trabajo por más de 20 años. En cada rincón se ve la mano de Patricia todo es bello, una silla de madera pintada con un hermoso girasol, asientos de piedras pintados de flores y libélulas.
Rincones por todos los prados para honrar la tierra, los devas y demás seres.